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Testimonio - Contratación de personas con alguna discapacidad.

Nuestro Colaborador, Juan Alberto Cruz.

En El Salvador, las contrataciones de personas con alguna discapacidad están determinadas por la Ley de Equiparación de Oportunidades Laborales. Esta legislación exige a las empresas y a las instituciones del Estado la contratación de una persona con discapacidad por cada 50 empleados. Una de las categorías de esa ley es la de enfermedades incapacitantes para el trabajo. Esta categoría requiere de una certificación médica que establezca esa condición, a fin de reubicar a la persona en otra labor que no afecte su salud.

La mayoría de los colaboradores de BAC|CREDOMATIC El Salvador con alguna discapacidad se encuentran en la categoría de enfermedades incapacitantes de nivel permanente. La Gerencia de Recursos Humanos ha tenido que reubicar a muchos de ellos. Otros colaboradores han resultado con alguna discapacidad física a raíz de accidentes acaecidos cuando ya trabajaban para nuestra empresa. Los demás han llegado a través de alguna organización que promueve la empleabilidad de personas con alguna discapacidad, como Funter (Teletón), el Consejo Nacional de Atención Integral a la Persona con Discapacidad (CONAIPD), la Cruz Roja y el Programa USAID para mejorar el acceso al empleo de personas con alguna discapacidad.

Juan Alberto Cruz trabaja desde hace 15 años en el Área de Seguridad Interna. Es casado, tiene 49 años y cuatro hijos. En 2009 le diagnosticaron el Mal de Parkinson. A causa de su enfermedad, se le eximió del uso de armas y se le asignó la función de control de entradas y salidas del edificio. El avance de la enfermedad aumentó el riesgo para su seguridad personal y sus jefes determinaron disminuirle la jornada laboral significativamente sin afectarle su salario. Juan Alberto ha sido un trabajador leal, colaborador y disciplinado, al que todos sus compañeros le tienen cariño. La jefatura a cargo del Área de Seguridad tiene la disposición de apoyarlo hasta que la autoridad de salud competente recomiende la incapacidad laboral permanente.

¿Hace cuánto le declararon su enfermedad?

“Hace tres años. Antes me gustaba trotar y hacer ejercicio. De repente me empezaron a doler las piernas y las rodillas, se me dificultó correr y a veces hasta caminar. Al principio no pensaba que era Parkinson y me mandaban a hacer ejercicio y entre más hacía, más tenso me ponía. Entonces el médico del trabajo me mandó donde un neurólogo y él me declaró el Parkinson".

¿Cómo cree que reaccionó la empresa a partir de su diagnóstico?

“Siempre me han dado la oportunidad de seguir trabajando. Me han tratado muy bien, me acortaron el horario de trabajo sin bajarme el sueldo. Siento que se preocupan de mí y mis jefes me han apoyado en todo. El Gerente de Operaciones es muy amable conmigo, siempre me dice que no ande corriendo, que tenga cuidado con los buses, y está pendiente de lo que me digan los médicos".

¿Cuál es la función suya?

“Yo trabajo en la seguridad del edificio y por lo general estoy ubicado en las casetas de vigilancia".

¿A usted le gusta venir a trabajar?

“Yo todavía no tengo edad para pensionarme y me gusta lo que hago. Son 15 años de trabajar y tengo buenos amigos a los que estimo. Los medicamentos hacen que me sienta bien, ya no me canso tanto. Esta enfermedad hace que los músculos se debiliten y por eso tengo que estar medicado de por vida".

Las empresas son aún temerosas cuando se trata de contratar a personas con alguna discapacidad y por eso, cuando se les da la oportunidad a estos trabajadores, son agradecidos, leales y esforzados. Los testimonios presentados nos muestran un camino recorrido que nos compromete con el desarrollo y profundización, en el corto plazo, de una política de contratación de personas con alguna discapacidad.

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